Academia · Selección de personal

ChatGPT o Claude: ¿a quién contratarías?

Compara ChatGPT y Claude con tareas reales, acceso a tus herramientas y criterios de revisión. Elige según tu trabajo y el coste total.

Tu Becario compara dos portátiles y sus resultados con tarjetas de documentos, gráficos y correos.

Para elegir entre ChatGPT y Claude, dales el mismo trabajo y revisa cuánto tienes que corregir. No hay un ganador universal: el resultado depende del modelo, el contexto, las conexiones y la tarea. Esta comparación propone un método de selección; no presenta pruebas de rendimiento que no hemos realizado.

Compara el trabajo que necesitas

Empieza con tres encargos habituales y materiales anonimizados. Conserva las instrucciones, la versión del archivo y la fecha. Si una herramienta puede acceder a una fuente y la otra no, registra esa diferencia: importa para tu decisión, pero no demuestra que su modelo razone mejor.

Trabajo Qué comprobar en ambos
Resumir una reunión Acuerdos correctos, responsables y dudas sin inventar
Revisar una tabla Totales reproducibles y explicación de datos ausentes
Preparar una respuesta Condiciones verificadas y tono adecuado
Investigar una herramienta Fuentes abiertas y separación de hechos e inferencias

No puntúes solo la primera respuesta. Cuenta también los mensajes de corrección y el tiempo necesario para obtener un resultado utilizable.

Comprueba las conexiones de tu cuenta

En ChatGPT, las apps conectadas aportan datos y, cuando lo admiten, acciones. Su disponibilidad depende del plan, región, espacio de trabajo y superficie utilizada. Comprueba la conexión concreta en la documentación de OpenAI.

Claude dispone de conectores remotos y extensiones de escritorio para distintos escenarios. Sus conectores de Google Workspace permiten trabajar con correo, calendario y documentos; las acciones y autorizaciones dependen de la configuración. Consulta el alcance de Google Workspace en Claude.

Para un trabajo con Gmail, prueba leer un mensaje de ejemplo y preparar un borrador. Ver el servicio en un catálogo no demuestra que puedas enviar, programar o editar todo desde tu cuenta.

Elige por utilidad, acceso y revisión

Nuestra recomendación editorial: prioriza la herramienta que resuelva tu tarea con menos correcciones y encaje en los servicios que ya utilizas. Si ambas sirven, elige una para el trabajo diario y reserva la otra para contrastar encargos donde aporte algo distinto.

Una prueba que puedes repetir

Puntúa de 0 a 2 cuatro criterios: fidelidad al material, utilidad del formato, tratamiento de dudas y esfuerzo de corrección. Haz dos rondas por tarea y anota el modelo que aparece en cada producto. Es una prueba de encaje para tu negocio, no una clasificación general de inteligencia.

Calcula el coste de trabajar

Compara la suscripción, los límites que alcanzas y los servicios adicionales necesarios. Anota por separado cualquier API, conector o herramienta de generación que pagues. Revisa el importe y las condiciones dentro de la cuenta al contratar: un precio promocional o una modalidad anual no equivale al pago mensual.

Comprueba también qué datos compartirás, quién administra los accesos y si necesitas un espacio de equipo. No asumas que una conexión nueva cambia todas las políticas de tratamiento de datos del producto.

Un ejemplo de decisión

Ejemplo ficticio: una tienda necesita convertir consultas en respuestas revisables. Una herramienta entrega textos más agradables; la otra mantiene mejor las condiciones de envío. Elige primero la que respeta las condiciones y ajusta después el tono. La simpatía del becario no compensa una promesa inventada.

Prueba con la guía de notas de reunión a tareas: da las mismas notas a ambas y comprueba que ninguna transforme una propuesta en un compromiso. Es una comparación pequeña, concreta y útil para empezar.